03.06.10

Soledad

Posted in Filosofando, Personal at 3:55 pm por angro

Cuenta la historia fantasmal
de un chico en su alcoba
con la única compañía
de un monstruo digital
que junto a él mora.

Con su triste alegría,
letras centelleantes
narran lejanas vivencias,
imágenes que muestran
la soledad de otras almas
que sin miedo se exponen
para paliar sus tragedias.

Una casa abarrotada
cuya silenciosa cháchara
habita en cada rincón,
y donde la vida fluye
bajo la brillante luz apagada
de una solitaria habitación.

Cenas multitudinarias
cuyas vacuas sillas
y el insípido manjar
aumentan el idilio
de una triste alma
y su solitario pesar.

Horas que parecen días,
días que fluyen lentos
y una nueva ilusión
con aquella esperanza
de alegrar el camino
del desértico corazón.

Mas otra vez el silencio
de una semana cuyos meses
amenazan con romper
la quietud de las olas
que animaron la vida
de aquel solitario correr.

Palabras que el viento arrastra
con un silencio abrasador
y pensamientos fluyendo
en una errática mente cansada
de las vueltas que dio
tras cientos de años
en la misma situación.

Humano de esperanza,
humano de sentimientos futuros,
vivencias no llegadas
y el recuerdo de las que fueron,
que avivan el fuego del corazón
herido por las palabras
que no se dijeron.

Vagando por parajes de asfalto,
el futuro de una rica vida
no apacigua el incesante dolor
de la soledad que se avecina.

Con latido que se apaga
y alma que no ríe,
un lúgubre fantasma vaga
entre lejanas risas compañeras
mitigando el punzante dolor
de los largos días sin fronteras.

De entre la multitud
de una sociedad solitaria
suscribe estos pobres versos
una tristeza que esconde
una realidad no contada
y esperando queda
que la afinidad encontrada
no sea de fantasía,
pues de ese monstruo digital
florezca una hermosa rosa
de un amor y su alegría.

angro
Soledad
6 marzo 2010
CC-BY-NC-SA

Siento que no tenga una estructura concreta ni buenas rimas, pero nunca he escrito poesía y lo he hecho en un rato tal como lo iba sintiendo.


09.13.09

Sufriendo el amor

Posted in Personal at 3:41 pm por angro

Junto al amparo de un fenicio atardecer, el paganismo de su gracia esconde el secreto de su belleza.

Aquellos cuatro ladrones en un lustro me robaron, dejando mi alma sin consuelo; mas mi abjuración jamás obtendrán, y por siempre reclamaré lo que desde entonces ansío sin descansar.

En el resplandor de su mirada se refleja la inocencia de su ser, guardando en un rincón la inteligencia de casi dos décadas a la sombra de su propia mente.

Ningún parecido la atrae, ninguna gracia presuade a su alma, aunque su risa hacia mí, carga a mi corazón del regocijo de su resonar.

La carretera es mi enemigo, y mi lento avance responde a un capricho de mi destino. Mas en estos momentos cuya cercanía no responde a mi única voluntad, un rayo de luz ilumina mi existencia, divisándose un pequeño candil que guía el camino.

Su silencio no calma mi desconsuelo y su pasmo ante la reiterada revelación prevé la continuación de la desdicha, no quedando más que mi soledad.

Y la Red se burla una vez más, trayendo su imagen para hacer pedazos mi alma, y mientras esta mofa resuena, unas palabras a un desconocido le ponen título, enfatizando el destino de este pobre solitario, cuya visión del amor parece desdibujarse entre letras y números en los que doce horas componen el único consuelo al que es capaz de aferrarse.

Es una eterna agonía hecha pública, en la que la cercanía personal al ser amado la convierten en un dolor insufrible del que no se puede escapar más que con el remiendo adecuado, mas la luz no se acerca y el tiempo pasa sin que nada en este mundo acerque su mano a la mía y pronuncie esas dos palabras mágicas que convertirían mi existencia en un camino de rosas.


06.14.09

La paradoja de buscar pareja

Posted in Filosofando, Personal at 4:33 pm por angro

Hay veces en las que tu mente de dice que te falta algo, que tu vida está vacía, algo que no te puede llenar ningún artefacto material. Te falta una pareja, alguien con quien compartir tu tiempo, tus experiencias y tus aficiones; alguien a quien querer, amar y de quien ser amado, ser querido; alguien con quien pasar lo mejor de tu vida, convertirla en el centro de tu existencia…

No sabemos por qué ocurre, ni por qué es tan fuerte esa sensación, pero tarde o temprano nos pasa. Si tienes suerte de que encuentras a tu pareja antes de que te ocurra, felicidades, eres uno de los pocos privilegiados que no le pasa.

Para muchos les resulta fácil encontrar “pareja”, ya que se arrima a la persona que menos asco le dé e intenta seducirlo/a. Es una costumbre muy extendida. Hoy estás con una persona, mañana estás con otra. Lo más curioso es que, en la mayoría de los casos, estas parejas terminan despreciándose el uno al otro. Y es ahí donde te das cuenta quiénes han estado por estar y quiénes han compartido una experiencia bonita.

Pero es muy curioso ver otra cosa. El tiempo medio sin pareja de este tipo de personas no llega al año, y en muchos casos ni siquiera pasan unos pocos meses.  Llegan a tener varias parejas (muchas, en algunos casos) antes de encontrar a la definitiva.

No digo que ser así sea mala costumbre. Es una forma de ver la vida como otra cualquiera. El que lo haga es porque es feliz.

Otra cosa sería hacerlo por no estar solo, pero sufrir lo indecible con cada nueva pareja. Esa sí me parece una costumbre absurda, porque no se está disfrutando.

Pero ahora viene la paradoja. Mientras seas una persona que busca pareja y la encuentra fácilmente (aunque te dure poco), pues vas pasando bien el día.

Pero imagina ahora que eres una persona que no puede tener pareja tan fácilmente, y que, por tu forma de ver una relación, tu vida sea una contínua soledad amorosa. Quizá sea por tu forma de socializarte, o porque no te gusta ir saltando de flor en flor, o porque eso de “ir de caza” no es lo tuyo, y te gustan las relaciones más naturales… Quién sabe. Lo único que sabes es que tienes XX años y no tienes pareja.

Sabes que, a menos que estés en la tercera edad, no debes desesperar. Sabes que el amor puede llegar en cualquier momento, de quien menos te imaginas, y será para siempre, o quizá te haga vivir muchos años agradables. Sabes que esa desesperación que tienes es irracional, no es lógica.

Pero hay veces en los que esta forma de pensar no se ve tan clara. Aunque seas una persona positiva, sin miedo a los problemas y con recursos, te encuentras entre la espada y la pared.

Por una parte, no te gusta salir de marcha, no te diviertes, no te lo pasas bien porque el barullo, la algarabía y la muchedumbre no terminan de gustarte. Eres tranquilo, te gusta ir a heladerías, cafeterías, restaurantes, a la bolera de la esquina o al cine. Te diviertes más en una barbacoa con amigos que en una discoteca repleta de gente sin poder hablar ni hacer nada.

Bien, pero ya sabes el dicho: “el que algo quiere, algo le cuesta”, así que no descartas salir de marcha. Pero te encuentras con otro escollo, porque has elegido bien a tus amigos, en tu afán por tener amigos afines a ti. Y eso supone un problema en esta situación: a ellos tampoco les gusta salir. Luego te planteas que si ellos tampoco les gusta salir, tendrán sus métodos para conocer gente. Pero te das cuenta de otro problema: todos tienen pareja. Sí, todos tus amigos tienen pareja, y ninguno se salva.

Y tu mente empieza a agobiarse, porque ve que se le acaban las ideas. ¿Qué vas a hacer? No puedes plantarte en una cafetería y entrarle a la primera chica que pase por tu lado. Sabes que algunos lo hacen, pero tú no eres así, no te sale, y no serás natural. ¿Qué más puedes hacer?

Sí, eso es. El silencio por respuesta. Te planteas que quizá tengas pocas ideas por verlo desde dentro, y que la situación te ciegue. Así que vas a tu colega, con el que mejor te llevas. Y le preguntas. Y tus esperanzas se ven rotas cuando él empieza a elucubrar y a buscar soluciones… y todas llevan a un punto muerto sin que tú abras la boca. Te das cuenta que la situación no es así porque lo veas desde dentro, sino porque en realidad es así. Tu colega se da cuenta que no estás así por gusto, y que recurrir a él es algo más que el fruto de la desesperación momentánea.

Pero no te ofrece soluciones. La única que te ofrece es la que tú te habías planteado, y la cual supone el desembolso de 30 € al mes o 60 si pillas la super-hiper-mega-oferta de 6 meses. Sí, esa web que todos estamos pensando, el recurso de los desesperados y la que nadie se plantearía nunca visitar porque nadie lo ve natural.

Y ahora yo lanzo la pregunta. Si tu mente y tu corazón no paran de decirte que te falta algo y que lo necesitas ya, ¿qué haces estando en esta situación? ¿Luchas contra ti mismo y te convences de que puedes pasar sin ello? ¿Pagas los 60 € y “que sea lo que Dios quiera”? ¿Encuentras otra solución no contemplada en esta entrada?


09.23.06

Mi nuevo piano

Posted in Personal at 9:31 am por angro

El jueves pasado (21/09/2006) fui a recoger mi nuevo piano. No es un piano técnicamente dicho, ni un órgano. Se trata de un Clavinova, de la marca Yamaha. Estos pianos se caracterizan porque tienen numerosas funciones aparte del piano tradicional e incluso poseen pedales.

¿Precio? 2975 €. ¿Mucho dinero para un piano? Bueno, otros se gastan miles de euros en modificar su coche para nada. Yo, al menos, no lo hago para vacilar.

Mucha gente me han dicho “eso es un capricho” y yo he dicho “un capricho que me ha durado más de 20 años”. ¿No creéis que son muchos años para que sea un capricho? Y más yo, que si se me antoja algo y a los dos días no lo tengo, me olvido de ello.

No, no es un capricho. Es, como se suele decir, mi asignatura pendiente. Siempre me ha entusiasmado el piano, y siempre he querido aprender. Y ahora que estoy trabajando, con ahorrar un poco, he podido comprármelo.

Y ahora viene la segunda gran crítica: “¿y no hubiera sido mejor empezar con un órgano pequeñito y luego comprarte el armatoste ese?”. Pues no, por dos motivos fundamentales.

Primero, el Clavinova tiene las teclas con efecto martillo, es decir, simula el efecto que tienen los pianos tradicionales al pulsar una tecla. Esto es muy útil porque si aprendo en un teclado o en un órgano, voy a acostumbrarme mal y voy a aprender a tocar con la sensibilidad que te da el micropulsador que tienen las teclas debajo. Si, por el contrario, aprendo con un piano que tenga ese efecto martillo, tendré que aprender con esa dureza, y luego no me costará tocar en un piano normal.

El segundo motivo es porque yo necesito motivación. Yo no puedo empezar con una mierdecilla de teclado porque me aburriría en seguida. Yo necesito tener la motivación de decir “coño, estoy tocando en un piano que se puede considerar profesional”.

Otra de las preguntas que me hacen es: “¿Y te has apuntado en el conservatorio o a algún profesor de piano?” Pues no, y os voy a dar la explicación.

Primero, que soy autodidacta, y los que lo sean, me comprenderán. El autodidacta no puede esperar a que alguien le enseñe porque él mismo puede aprender por sí solo. Sí, ya sé; lo que te enseña un profesor no te lo puedes aprender por ti mismo. Pero es que ese es precisamente el problema. Yo aprenderé lo que me vaya haciendo falta y cuando me vaya haciendo falta. Y, al final, cuando me quede parado en un punto en el que no pueda seguir, entonces será cuando me compre un curso de piano o un libro o lo que sea. Pero mientras tanto, seré yo el que decida cuándo y qué aprender.

El segundo motivo es que al ser autodidacta, yo marco el ritmo. Por regla general, los profesores tienen un ritmo muy lento y para cualquier chorrada tardan días. Muchos dirán que de eso se trata y para eso lo hacen. Sí, lo sé, pero es que yo, con mi método y ritmo personal, soy más eficaz y lo llevo todo para adelante. Además, se me queda todo porque yo sé lo que hacer para que se me quede. De hecho, un día después de la compra ya sé relacionar, casi instantáneamente, muchas de las notas vistas en una partitura con las teclas correspondientes del piano.

Otra de las preguntas que pueden plantear la gente es: “¿Y si te surge una duda que no eres capaz de respondértela por ti mismo?” Si dices eso es que no eres autodidacta jajajaja. Ser autodidacta significa buscarse la vida sea cual sea el problema. Precísamente ahora tengo uno relacionado con la postura de las manos. ¿Crees que me preocupa? Pues no, porque en cuanto me ponga a buscar por Internet seguro que encuentro algo, y si no, ya lo he dicho antes, me compro un libro de piano o un curso de CCC y se acabó.

Espero que se hayan entendido mis motivaciones. Ya sólo me queda decir el modelo de Clavinova. Se trata del CVP-303.

Ahora mismo estoy empezando con “Para Elisa” de Beethoven. El principio ya me sale un poco.

Os iré poniendo canciones en Youtube conforme las vaya aprendiendo.


05.04.06

Bondad o malicia v2.0

Posted in Personal at 7:06 pm por angro

Realmente no tiene nada que ver con mi anterior artículo, pero me ha parecido un buen título.

No voy a exponer el caso concreto porque no es plan, pero contaré cómo me siento.

A veces soy tonto y otras veces gilipollas. Yo soy de los tontos que cuando queda con alguien, va. Menuda estupidez, ¿no? Más de uno pensará: “joer que tío más gilipollas”. Pues sí, qué le vamos a hacer, es un defecto.

Pero es que además, eso no es todo, porque encima, si me surge otra cosa, digo que no puedo porque ya tengo otro compromiso. Es impresionante lo gilipollas que puedo llegar a ser, ¿eh? Pues es así.

¿Por qué digo esto? Porque por regla general, la gente no piensa en su primer compromiso, sino en el mejor. Es decir, si a alguien le sale un primer compromiso de hacer una cosa y luego le sale otro, y el segundo le gusta más, cancela el primero y hace el segundo.

¿Bondad o malicia? No creo que sea ninguna de las dos cosas; simplemente, egoísmo. ¿Qué más da que todos los planes de terceras personas estuvieran puestos en ti? Da igual, tu misión es mirar por ti, porque, si tú no miras por ti, ¿quién lo hará?

Pues angro. El imbécil de angro que piensa en los demás. El imbécil de angro es el que va a mirar por mí si yo me despisto.

Y mientras, ¿qué? Pues mientras, angro sufre las consecuencias de no asistir a un segundo compromiso por su maldita bondad y palabra de honor. Angro sufre el enfado de algunas personas por caer bien a otras. Angro sufre la ira de otras, por olvidar enfados anteriores, ¿verdad, ***?

Angro sufre enfados de gente y pone la otra mejilla porque no quiere hacerle daño. Angro ve cómo una persona le dice cosas que no desea y angro pone su tercera mejilla, ¿verdad ***?

Y todo eso, ¿por qué? Por ser bueno. Eso le pasa a angro por ser absurdamente bueno.

La gente no piensa en ti; la gente no piensa en que van a descolocarte un fin de semana entero. Y sin embargo, yo sí lo hago. Yo lo hago y cancelo compromisos por asistir a otros que ya tenía en mente; aunque el segundo me compense o me guste más.

No se puede ser bueno. La gente me está haciendo ver que en la vida hay que ser un cabrón. La gente me ha demostrado que no hay que molestarse por nadie. No se puede pensar en los demás, porque el que sales mal parado eres tú. La gente no se para a pensar el daño que te hace de forma inconsciente o consciente. La gente lo hace y punto. Hay que ser así.

****, sabes que este artículo es por ti. Lo sabes porque te lo he dicho. Pero no me lo tomes en cuenta; el vaso estaba a rebosar y no era culpa tuya. Tú has tenido la mala suerte de añadir la última gota. Llevo una semana en la que cada día hay un poco más de agua, y el vaso ya estaba hasta la mitad debido a acontecimientos anteriores. No te culpo. Ya hablaremos, amigo.


12.07.05

Hablar para las paredes

Posted in Personal at 1:20 am por angro

Desde siempre he sido una persona que mis estados de ánimo han estado muy visibles. Es decir, que cuando estoy contento se me nota, igual que cuando estoy triste o cuando me sorprendo por algo. Tiendo a intentar contagiar este sentimiento cuando hablo con alguien, pero lo cierto es que pocas veces funciona.

De un tiempo a esta parte, me estoy dando cuenta que la gente pasa de mí cuando cuento algo, hasta el punto de demostrar sentimientos totalmente contrarios al que yo tengo. Por ejemplo, le cuento a un colega algo que me ha llamado la atención, y me muestro sorprendido por lo que vi, y mi colega, en vez de mostrar interés por lo que digo, apenas me escucha. Me mira como diciendo “joder, menuda chorrada”.

Cuento esto porque estoy harto de que la gente no muestre interés por lo que cuento. Estoy pensando que quizá debería ser como ellos y contar las cosas como el que cuenta ovejas. El que se quiera sorprender, reír, llorar o mostrar algún tipo de sentimiento por lo que digo, que lo haga, pero que no esperen que yo lo muestre al contarlo o al escucharlo.

A muchos no les importará en absoluto esto que estoy diciendo, pero otros se pararán a pensar lo que digo y quizá me den la razón. ¿Somos tan egoístas que nos importa una mierda lo que diga otro o cómo lo diga? ¿Somos tan crueles que no somos capaces de mostrar un poco de atención por lo que dice alguien?


11.28.05

Mi blog

Posted in General, Personal at 8:05 pm por angro

Buenas a todos.

Supongo que los que vean este blog serán los que intentan entrar en mi página para ver si la he subido por fin. Bueno, he de decir que, lamentablemente, a la web le veo poco futuro ya que no tengo diseño y tampoco tengo diseñador. El único que tenía desapareció en combate jajaja y sus últimas palabras fueron “angro, no me gusta el diseño que acordamos, buscaré otro” jajajaja. Conozco a otro diseñador, que es mi jefe, pero está tan liado que difícilmente podré pedirle el favor de que me haga el diseño de mi web.

En un principio me hice un blog en la web de microsoft, pero es superior a mí, no aguanto a esta gente ni para eso jajaja. Así que aprobechando que tengo un alojamiento en el servidor de mi empresa (www.naturedigital.net), he decidido instalar un weblog para escribir mis cosas y que no se desaproveche el espacio.