La ciencia, ¿un gigante?

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Hace tiempo (años) que me pregunto cómo es posible que la ciencia avance tan rápido. Hemos pasado de ir en coche de caballos a conducir automóviles que superan los 200 km/h en apenas 120 años. Si comparamos esto con la evolución humana y cuántos años hemos estado conduciendo coches de caballo, nos surge la pregunta: ¿es lógica esta evolución tan rápida?.

Pero ahí no queda la cosa. También tenemos los ordenadores. Eso sí que es un tema peliagudo. En 60 años hemos conseguido pasar de tener ordenadores que medían 2,25 metros de alto, 3 metros de largo y 1,2 metros de ancho y que tardaban 3 segundos en hacer una multiplicación, a minicomputadoras un millón tres millones de veces más rápidas que caben en el bolsillo de una camisa. Es más, hace 30 años era impensable que un ordenador pudiera hablar, y hoy en día, aquel Allan Turing, que muchos pensarían que estaba loco, empieza a abrirse paso, ya que la inteligencia artificial ya no es tan descabellada.

Hoy podemos ver, oir y hasta oler a alguien que está en la otra punta del planeta a tiempo real y tener toda la información del mundo sin salir de nuestra habitación. Podemos visitar cualquier sitio e incluso controlar una cámara que está a miles de kilómetros. Hablamos a distancia sin cables y vemos un vídeo que nos está llegando a tiempo real desde cualquier punto del planeta.

Tenemos electrodomésticos inteligentes, casas inteligentes, edificios anti-terremotos, juegos en los que se desarrolla todo un mundo. Hay sistemas antirrobos que avisan a la empresa de seguridad ellos solos. Podemos calentar una comida en tan sólo 5 minutos o enfriar cualquier cosa en segundos.

Hemos llegado a la Luna y hemos visto planetas que están a una distancia a la que no llegaríamos ni aunque hubiéramos salido cuando éramos simios y vivíamos en cavernas (e incluso es posible que en el momento de salir, el planeta ya no estuviera allí). Podemos viajar a velocidades superiores a la del sonido y hemos conseguido superar la de la luz bajo ciertas circunstancias.

Y ahora me pregunto, ¿es normal que hace poco tiempo no tuviéramos nada de esto y ahora lo tengamos todo? ¿Cómo es posible que hayamos avanzado tanto en tan poco tiempo?

Quizá el problema es que tengamos una concepción errónea de lo que supone el avance científico. Es posible que por vivir el presente y conocer el pasado de oidas, tendamos a pensar que estamos avanzando más que nuestros colegas del siglo XV, por ejemplo. Sin embargo, yo pregunto: ¿podríamos estar avanzando al mismo ritmo? ¿Es posible que nuestro ritmo de crecimiento sea proporcionalmente el mismo? Yo tengo la teoría de que a medida que el hombre avance, la ciencia lo hará en crecimiento exponencial. Me explico.

Esto es el crecimiento exponencial:

Crecimiento exponencial

Como véis, la curva, conforme avanza, crece más rápido. Yo creo que a medida que vamos evolucionando y haciendo más grande nuestro conocimiento y nuestra tecnología, lo haremos más rápido.

Puedo poner un símil muy claro. ¿Qué pasa si intentas mover un coche tú solo? Te cuesta mucho moverlo al principio, y conforme adquiere velocidad, va acelerando más y a ti te cuesta menos moverlo, y cada vez tardas menos en alcanzar velocidades más grandes y aceleraciones más altas. Llegas a un punto en el que el coche corre más que tú y te es imposible correr a su par.

Pues esa es mi teoría respecto a la ciencia. El conocimiento acumulado hace que cada vez los avances sean más rápidos y más grandes.

No sé qué opinarán los expertos, pero creo que es una teoría de lo más plausible.

Estad atentos para nuevas teorías personales sobre la ciencia.

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