6-6-6

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Hoy es el día de la bestia; el día que nacerá el anticristo. Yo, la verdad, estoy tranquilo, porque confío que el niño no haga de las suyas hasta que cumpla los 20 o cosa así. Y aunque sea precoz y traiga el fin del mundo a los 10 años, todavía me quedan 10 años. 34 es una buena edad, porque has disfrutado lo mejor de la vida sin preocuparte por todo lo que te llega después: jubilación, niños, mujer, casa…

¿Dónde creéis que nacerá? ¿En Jerusalem? Muy visto, ¿no? Tendría que ser muy poco imaginativo para nacer allí. Podría nacer… no sé, en Irak, para que los estadounidenses se queden tranquilos. Pero vamos, para nacer allí, prefiero que nazca en Francia por aquello de las fresas a los andaluces. También estaría bien que naciera en EEUU, y así todos gritaríamos “¡Lo sabíamos!”. Podría ser hasta un hijo o nieto de Bush.

¿Y si ya estuviera entre nosotros? Yo pienso que podría ser. De hecho, es que es así. Vamos, estoy convencido. ¿Podría ser Bush? ¿Blaire? ¿Aznar (mirusté)? Muchos dirán que podría ser Bin Ladem o Sadam Husein, pero yo creo que está muy visto. Esa gente no llega ni a demonio menor.

Bah, ¿qué más da? Ni a vosotros ni a mí nos importa, ¿verdad? De todos modos, ya estamos muertos.

Tengo que hacer muchas cosas en 10 años antes de que el niño empiece con el Apocalipsis. El piano me lo compraré pronto, a ver si para finales de año. Espero que en 10 años pueda tocar bien como para decirme a mí mismo “lo consegusite”.

Bueno, señores, comienza la cuenta atrás. Les deseo suerte. Cambiarse de ropa interior para cuando llegue el día, que ni Dios ni el diablo digan “joe, que tío más sucio”. Lavaos los dientes y duchaos. Echaos desodorante que oláis bien. En fin, que estéis preparados.

Os recuerdo que al Apocalipsis no se pueden llevar móviles. No, Jacobo, no se puede, tendrás que dejarlo en tu casa. Moi, tampoco habrá Internet ni Wifi, así que tampoco te lleves el tuyo. Al cielo hay que ir de traje de etiqueta blanco y al infierno con lo primero que os preste Marilyn Manson.

Conforme llegue la hora, unos señores montados en caballos os darán una serie de avisos como cuando te toca tu turno en la carnicería, que suena un pitito. Estas serán trompetas (lógicamente, sólo será una vez, así que tendrá un despliegue por todo lo alto). Serán 4 muchachos montados en caballos así que se verá de venir.

Los que vayan al cielo, entrad de uno en uno y sin empujar. Tendréis que enseñar el DNI en la entrada a San Pedro. Tampoco es que sea un gorila, pero conoce a uno que puede serlo, así que, cuidado. En el cielo no se puede entrar dando gritos; lo digo por ti, Dioni, así que eso de “Escociiiiaaaaaaa” no vale allí; contrólate. Tampoco se puede ir corriendo. Cuidado con el cielo que es todo igual y os podéis perder. Cierto es que tenéis toda la eternidad para encontraros, pero no es aconsejable. En ese caso pedidle a San Pedro que os dé un mapa. Alexis, tú lo tendrás fácil porque ya estás acostumbrado a leerlos del Lineage y el WoW, así que tómatelo como una quest.

Más cosas, no se puede escupir abajo, aunque ya no haya nadie; es de mala educación. Cuidado con los ángeles; no tienen sexo, así que, los buitres absteneos porque no habrá por donde meterla. Eso en caso de que tengáis algo que meter.

El infierno es otra cosa. Allí os meterán a empujones. Cuidado con la cabeza, porque los techos tendrán picos salientes. También tenéis que tener cuidado con el fuego. A la entrada habrá un perro de 3 cabezas, así que cuidado. También habrá Arpías, centauros y tal, así que andad con cuidado. Alexis, no son agresivos, pero te sacan muchos niveles así que no te acerques por si acaso.

El cancerbero, en ese momento, os permitirá entrar la entrada a todos, pero no intentéis escapar. Aseguraos de si tenéis que ir al infierno, porque una vez que entras, ya no sales, y de eso se encarga el perrito.

Dentro hará mucho calor, aunque no habrá electricidad, así que olvidaos de llevar ventiladores. Con un abanico tenéis bastante. De todos modos, intentad que no os lo vean porque también están prohibidos.

El demonio no es como Dios, que no se deja ver y hay que pedir una cita para ir a su despacho. El demonio es más campechano y te lo puedes encontrar en cualquier lugar, aunque no os lo aconsejo. Sed todo lo malos posible para ganaros el favoritismo del Demonio.

En el cielo todos son iguales, todos seréis bien tratados. De todos modos, portaos bien, que Dios tiene un pronto muy malo. Y al principio portaos especialmente bien porque Dios estará muy liado y muy irascible.

Por cierto, Dios no es “colega” ni “tío” ni “hermano” ni nada así. Dios es Dios o Altísimo. Procurad hablarle bien, que le gusta mucho que le hagan la pelota.

Y creo que eso es todo. Solo desearos buena suerte, y espero veros a todos juntos, sea donde sea, porque así, por lo menos, lo sobrellevaremos mejor.

Feliz fin del mundo y próspera vida eterna.

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