Monthly Archives: Marzo 2006

Chaparrón botellón

Compártelo si te gusta:

Hace unos días se está oyendo el tema de los macrobotellones. Toda España está con la fiebre del botellón. No sé para qué, sinceramente, pero creo que es una forma de protestar de los jóvenes contra los hepatólogos, por algún motivo que no llego a comprender.

O quizá es un nuevo tipo de enfermedad contagiosa, que se basa en la necesidad imperiosa de beber para divertirse.

La definición de botellón según los jóvenes es “reunión de amigos para divertirse en la que se llevan bebidas compradas en tiendas de licores debido al alto precio de éstas en los pubs“. Esta definición está muy bien si no fuera porque no se tiene en pie (anda, igual que ellos).

Pasemos a analizar la situación con un simil.

Imaginemos que unos ancianos se reunen todos los viernes por la tarde para charlar. Como no saben dónde ir, pues se van a una cafetería. Uno de ellos se pide un café, otro un té, otro un helado, y todos hablan de toros, fútbol, bailes de salón. Un día se dan cuenta de que sus reuniones están bien, pero que se están dejando la paga del mes en cafés. Entonces, en lugar de reunirse en otro lado y no tomar café, pues uno de ellos dice: “Oye, ¿y si en vez de tomarnos aquí el café, lo tomamos en el banco del parque? Compramos tarros de café, té, manzanilla, tila, una máquina de helados y hacemos allí nosotros mismos”. Entonces se reunen al viernes siguiente y se lo pasan bien al mismo tiempo que se ahorran unas pelillas (?).

Se lo comentan a unos amigos, y deciden aumentar. La cosa se extiende, y en el parque se reunen centenares de viejos con tarros de café, máquinas de helados, termos… y todos beben café, té, tila…

Como les sigue gustando eso de ahorrar (?) y divertirse al mismo tiempo, pues se siguen reuniendo. Más de uno se cansa, pero, aun así, sigue yendo cada viernes por la tarde, porque eso es lo que hacen todos sus amigos y porque si no está feo. No lo reconoce, y argumenta que él bebe café cuando quiere, y si no le apetece un viernes, pues no bebe. Pero la realidad es que la cafeina puede con él.. aunque más pueden sus “amigos”. Todos ellos olvidan para lo que están allí, y cada día se presentan con más café, más té, más termos, bolsas con azucar, leche… Dejan de lado el fútbol, los toros y los demás temas que les gustaba y pasan a hablar de café, té, helados. Unos dicen que les gusta más el café descafeinado. Otros dicen que son unos mariquitas, que lo que mola es el café irlandés. Otro comenta que él pasa de la leche y se toma el café negro.

Realmente ellos piensan que sus reuniones siguen siendo las mismas, pero en otro lado. ¿La realidad? Pues que un tarro de café entre cinco sale más barato un día, pero ese tarro no se termina y se deja olvidado. El viernes siguiente compran otro, y ya no son dos cafés lo que se han ahorrado, sino un tarro entero que han gastado.

¿Cuántos tarros de café han comprado desde que empezaron? ¿Cuántos cafés han tomado de esos tarros? Si calculamos los que se habrían tomado en realidad en la cafetería, ¿realmente habría salido más caro?

Por este motivo, como sobra café, más de uno se lo sigue tomando sin tener ganas. Al principio sólo es insomnio y mucha actividad por la cafeína, pero más tarde empieza a subirle el azucar. Lo toman como algo normal y se retan entre ellos para ver quién bebe más. Incluso empiezan a retarse a ver a quién le sube más el azucar. Tientan a los que nunca han bebido café para que lo prueben, porque… porque… se les ha olvidado. Ya no saben por qué beben café. Las tardes de toros y fútbol han pasado, ahora hay que beber café, y cuanto más mejor. Luego no importa lo que se haga, porque no podrás levantarte del subidón de azucar y cafeína que tendrás, pero da igual, están allí para beber. Pero… shhhh, tú di que nosotros podemos parar.

¿Sí? ¿Podéis parar? ¿En serio? ¿Por eso os veo yo cada semana bebiendo sin parar? Porque podeis parar, ¿no? Y los comas etílicos… bah, son normales, ¿no? Da igual, en una hora estás listo, ¿no? Sí, en una hora estás listo, y la próxima vez lo estarás en 2, y la próxima vez en 5, y la siguiente quizá necesites un par de días… y quién sabe si la siguiente no estarás listo.. pero de verdad.

Y, ¿todo para que? Para vacilar. Para chulear y presumir de que soy un hombre y tú sólo un cagao que se queda en su casa. Yo sé divertirme y tú no, porque bebo. Y quizá el día de mañana no pueda tomar ni un vaso de sangría porque el hígado ha dicho aquí estoy yo. Pero eso da igual, porque mi juventud la he pasado de puta madre, de urgencias en urgencias. Lo he pasado de puta madre mientras me dejaban listo para seguir vapuleando el hígado otra semana más. Me lo he pasado de puta madre los domingos con la resaca sin poderme levantar. Me lo he pasado de puta madre desperdiciando el domingo entero para 3 o 4 horas del sábado por la noche. Me lo he pasado de puta madre pagando multas por escándalo público, conducir borracho y sabe Dios cuántas otras cosas.

Hoy soy un tío de 50 años que apenas puede tomar nada, que lleva una dieta estricta y que paso vergüenza cuando mis amigos disfrutan con su copita de vino en las comidas, pero me da igual, he sacrificado mi vejez para pasármelo bien en mi juventud. Eso sí, doy gracias por no estar muerto, porque lo que le pasó a mi pobre amigo Juan es una putada, pero… ¡qué cojones! ¿Y lo que disfrutó él? ¡Con dos cojones! A sus 30 años le dio un chungo y se lo llevaron con los pies por delante, pero… ¡qué coño! ¡La vida está para (mal)vivirla!

¿Lo veis ridículo? Los más sensatos dirán que sí; otros dirán que sí para dentro, pero buscarán una excusa para fuera; otros dirán que no para dentro y para fuera; y otros no lo habrán entendido.

Si te tienes que beber unas copas para divertirte, entonces es que no sabes divertirte. Si necesitas hacer lo que hacen tus amigos para no perderlos, es que eres un borrego sin personalidad. Si necesitas beber para deshinibirte, es que no tienes huevos para reconocer tus limitaciones.

Y volviendo a lo de los macrobotellones… hay algo que me desconcierta. Bueno, en realidad es todo, pero voy a resumirlo.

1. ¿Qué significa que un botellón es el mejor? ¿Que se bebe más? ¿Que hay más gente? ¿Que hay más ambulancias?
2. ¿A qué vienen? Es decir, si ya el botellón normal es absurdo porque beben sin tener ganas… aún más si pensamos que estos son macrobotellones convocados para ver quién aguanta más, quién bebe más y quién pota antes.

Digamos que tenéis razón en lo del dinero (que ya es mucho suponer), y que se ahorra más con el botellón. Y yo pregunto: ¿realmente tenéis ganas de beber TODOS los sábados? Mirad las incongruencias de vuestras palabras.

Afirmación vuestra: “No necesito beber para divertirme, pero bebo todos los sábados”.
Contestación mía: Entonces, ¿tienes ganas todos los sábados de beber? Sí, tú y todos los demás. Todos tenéis ganas todos los sábados de beber.

Afirmación vuestra: “Yo no bebo todos los sábados, hay veces que voy acompañando a mis amigos y otros que ni salgo”.
Contestación mía: Espera un segundo, que se me ha caido el chupete… Ya, es que como nací ayer, todavía no controlo muy bien esto.

Afirmación vuestra: “Oye, es verdad que Pepito no bebe algunos sábados”.
Contestación mía: Ya, ¿y por qué sale con un ciego impresionante de la discoteca? Ah, ya sé, debe ser la impresión por ver a las go-go.

Afirmación vuestra: “Yo con unas copitas me lo paso de puta madre, pero no las necesito”.
Contestación mía: ERROR. ERROR. AFIRMACIÓN CARENTE DE TODA LÓGICA.

Si con esto no veis lo absurdo que resulta eso del botellón, es que estáis peor de lo que yo pensaba.

Compártelo si te gusta: